Qué pasa con tu móvil durante la cena
La regla número uno de A la cara es sencilla: durante la cena, los móviles viven en una caja. Aquí está todo lo que querrás saber antes de aceptar.
Cómo funciona
- Llegas, te damos tu tarjeta de silla y tu móvil entra en una caja con tu nombre.
- Cenas, hablas, cambias de sitio a mitad de la noche.
- Al salir, recuperas tu móvil.
¿Y si hay una urgencia?
Si hay una urgencia, Suna, Josan o Isra te avisan. Si tienes que estar localizable por algo concreto (un hijo, un familiar enfermo, una guardia), cuéntanoslo al llegar y lo hablamos antes de empezar la cena. Y si esa disponibilidad es permanente, quizá esta cena no sea tu plan: lo explicamos en para quién no es A la cara.
Por qué lo hacemos
Un estudio de 2013 (Przybylski y Weinstein) encontró que la sola presencia de un móvil sobre la mesa podía hacer que una conversación se sintiera menos cercana, incluso sin tocarlo. No decimos que el móvil sea malo; decimos que una cena de tres horas sin él es una experiencia distinta, y queremos que todos la vivan a la vez, porque si uno saca el suyo, los demás lo sacan también.
Consejos para llegar tranquilo
- Avisa en casa o en el trabajo de que estarás sin móvil unas horas.
- Si necesitas la hora, lleva reloj.
- Si te preocupa no poder avisar a alguien que te espera, deja dicho dónde estás.
Preguntas frecuentes
¿Quién guarda mi móvil?
Los anfitriones: Suna, Josan e Isra. Va en una caja con tu nombre.
¿Y si me da miedo no mirar el móvil?
Es normal: en el formulario preguntamos si sobrevivirás tres horas sin scrollear, y puedes contestar con honestidad. Aquí el único scroll es el de la carta.
¿Puedo sacar fotos?
El móvil permanece en la caja durante la cena. Si quieres un recuerdo, hazlo al salir.
Guarda tu silla
Cada martes en Valencia: una mesa de 10, móviles en una caja y conversación a la cara. Cuéntale a Sobi cómo eres y nosotros decidimos dónde te sientas.
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